¿CÓMO REALIZAR UNA CATA CERVECERA AL ESTILO BEER?

 En Beer sabemos que las catas son una práctica legendaria entre los más cerveceros pero, nosotros la vemos como un verdadero arte por eso, aunque para muchos existen requisitos mínimos que deben observarse durante la degustación, nosotros lo hacemos con ¡verdadera actitud!

En nuestras catas identificamos las propiedades organolépticas de la cerveza que se traducen como las características físicas que pueden percibirse a través de los sentidos, por ejemplo: sabor, textura, olor, color o temperatura.

A continuación te contamos algunas condiciones para hacer una buena cata:

1.      CONDICIONES AMBIENTALES

Las copas o vasos que usamos en cada cata son iguales, transparentes, sin olor ni restos de grasa o detergente. Además cada territorio donde llevamos a cabo la prueba tiene buena luz, carece de ruidos incómodos y olores que puedan indisponer a nuestros cerveceros.

2.      CONDICIONES DE LA MUESTRA

Cada muestra de cerveza en la cata, debe estar a la temperatura adecuada y en el vaso apropiado; para algunos expertos el vaso debe aclararse con agua antes de servir la cerveza. Sin embargo, para nosotros es preferible que el vaso esté completamente seco.

Antes de empezar la muestra, siempre ponemos a disposición de los cerveceros, información de la cerveza que se va a degustar, historia, ingredientes, temperatura, familia y estilo.

En la cata es conveniente que la muestra de cervezas no sea excesiva, si las muestras son de diferentes estilos, comenzaremos por las más claras y avanzar hacia las más oscuras.


Nuestras catas se comprenden de tres fases:

Fase visual donde cada cervecero analiza el color, la transparencia, la vivacidad, la consistencia y color de la espuma en la cerveza.

El sentido de la vista ayudará a que cada persona identifique el aspecto general de la cerveza: su color (dorado, rojizo, caramelo, negro, amarillo), su tonalidad (cobriza, clara, brillante, mate) y la calidad de su espuma (su estabilidad, color, persistencia).

Así que durante la cata, además de la garganta lista debes tener los ojos bien abiertos.

Fase olfativa donde el cervecero valorará el tipo de aroma así como su intensidad, en función de la levadura, y de la fermentación.

El olfato juega un papel importante dentro de la cata, primero se debe agitar suavemente en círculos para que salga a flote el olor y es allí donde podremos entrar a conocer olores que de otro modo no percibiríamos: Malta (aroma a cereales, caramelo, etc.), lúpulos (aromas herbáceos, florales, terrosos) y la propia fermentación de los cereales, que en esta fase se destacarán.

Prepara bien tu olfato porque si huele bien, seguro sabe mejor.

Fase gustativa donde cada cervecero finalmente puede determinar si la cerveza es de sabor amargo, o por el contrario es dulce o ácida. Se puede comprobar también su grado de astringencia (sequedad) y la saturación gaseosa que tenga.

Con un par de tragos, se pueden intuir los ingredientes y las sensaciones que nos produce, por ejemplo: la sensación de peso, de llenado, plenitud o viscosidad que deja en el paladar,  el sabor (dulce, seco, con sabor a semillas o grano.), el del lúpulo (que determina un bouquet floral, herbal) y el grado del alcohol (mayor o menor).

 

Finalmente, es momento de hacer una síntesis de las características de cada cerveza, destacando lo más representativo para poder elegir cuál es la que te tomarás.